Cruce Milei–Rocca: rechazo, apoyo y polarización
El 27 de enero de 2026, una publicación de Infobae en Facebook encendió una fuerte discusión en redes sociales al dar cuenta de las críticas del presidente Javier Milei hacia el empresario Paolo Rocca, luego de que el grupo Techint quedara fuera de la licitación del gasoducto de Vaca Muerta. El mensaje incluyó una descalificación directa, en la que Milei se refirió a Rocca como “Don Chatarrín de los tubos caros”, y rápidamente concentró la atención en la figura presidencial, el empresario y el trasfondo del conflicto vinculado a una de las principales obras energéticas del país.
La repercusión fue inmediata y de gran magnitud. La publicación acumuló 4.043 reacciones, 2.908 comentarios y fue compartida en 365 oportunidades (al momento del análisis), un volumen elevado para un contenido de coyuntura política y económica. Estos niveles de participación reflejan una activación intensa del debate público digital y una fuerte disposición de los usuarios a intervenir, opinar y difundir el contenido más allá de una lectura pasiva.
Al analizar las posiciones expresadas en los comentarios, se observa que el 71,21 % se ubicó en una postura en contra, el 20,20 % adoptó una posición neutral y solo el 8,59 % se manifestó a favor. Esta distribución da cuenta de un clima social predominantemente crítico o de rechazo frente a la publicación, acompañado por un segmento relevante que opta por el distanciamiento y una minoría que expresa alineamiento explícito.
Desde el plano emocional, más de la mitad de las expresiones, el 51,10 %, se concentró en una categoría general de emociones no claramente definidas, mientras que el enojo ocupó el segundo lugar con el 39,49 %. La alegría representó el 6,58 %, seguida a gran distancia por la tristeza con el 1,01 % y la sorpresa con el 0,91 %. El disgusto, la ausencia de emoción explícita y el miedo quedaron por debajo del 0,5 % cada uno. Al observar cada posición por separado, entre quienes se manifestaron a favor predominó la alegría, con el 57,45 %, mientras que en la postura en contra el enojo fue claramente dominante, con el 54,43 %. En el segmento neutral, casi el 90 % de las expresiones quedó encuadrado en emociones no definidas.
La intensidad del sentimiento también mostró diferencias claras. Las expresiones en contra alcanzaron una intensidad promedio de 0,824, superior a la registrada en las posturas a favor, con 0,729, y en las neutrales, con 0,595. Dentro del rechazo, dos tercios de las intervenciones fueron de intensidad fuerte, mientras que en el apoyo la intensidad se repartió de manera más equilibrada entre expresiones fuertes, moderadas y débiles. Esto indica una mayor radicalización emocional entre quienes rechazaron el contenido.
El enojo intenso se concentró de forma exclusiva en la posición en contra, representando el 100 % de este tipo de expresión fuerte. Este dato ubica al enojo como el principal motor de la conflictividad y la visibilidad del debate, asociado a mensajes de confrontación directa y alta carga emocional.
En cuanto a la amplificación del intercambio, las expresiones vinculadas a la alegría fueron las que recibieron mayor promedio de reacciones, con 16,24 por intervención, seguidas por aquellas asociadas al miedo, con 12,00, y la sorpresa, con 8,60. El enojo, pese a su alta presencia, mostró un promedio menor de reacciones. Por posiciones, los comentarios a favor, aunque minoritarios, lograron el mayor impacto promedio, con 15,48 reacciones, frente a valores significativamente más bajos en las posturas neutral y en contra, lo que sugiere una amplificación selectiva de las expresiones positivas.
El lenguaje empleado en los comentarios giró en torno a referencias directas a los protagonistas del conflicto, con menciones recurrentes a Milei, Rocca, Paolo y Techint, combinadas con términos vinculados al trabajo, el país y el rol de los empresarios. En las expresiones a favor aparecieron con frecuencia risas y marcas de ironía, mientras que en el rechazo predominó un registro más confrontativo, centrado en la figura presidencial y su desempeño.
En términos estrictamente digitales, no hay un ganador claro en sentido positivo, pero sí hay un actor que capitaliza mejor la visibilidad. Javier Milei resulta el protagonista dominante de la conversación: concentra la mayor parte de las menciones, activa la mayor carga emocional y funciona como eje del conflicto. Sin embargo, esa centralidad se da en un contexto mayoritariamente adverso, ya que el 71,21 % de las intervenciones se posiciona en contra. Es decir, Milei “gana” en exposición y protagonismo, pero no en aprobación social neta.
Paolo Rocca, en cambio, aparece como un actor reactivo dentro del intercambio. No concentra apoyo explícito significativo ni rechazo personalizado en la misma magnitud. Su figura queda subsumida en el debate más amplio sobre el rol presidencial, los empresarios y la gestión del poder, lo que implica menor costo emocional directo, pero también menor capacidad de capitalizar el debate en términos de visibilidad positiva o negativa.
Desde el punto de vista de la amplificación, el dato clave es que las expresiones a favor (aunque minoritarias) reciben más reacciones promedio (15,48) que las neutrales o en contra, lo que sugiere que el núcleo de apoyo a Milei es pequeño, pero altamente activo y eficaz para amplificar mensajes. En ese sentido, Milei mantiene una ventaja táctica en la dinámica de redes, aun cuando el clima general sea mayoritariamente crítico.



