Docentes sanjuaninos en rojo: el anuncio de IA queda tapado por reclamos de sueldos, condiciones y calidad

Febrero 5, 2026 - 08:46
Docentes sanjuaninos en rojo: el anuncio de IA queda tapado por reclamos de sueldos, condiciones y calidad

En una provincia que carga con la marca de Sarmiento y la expectativa histórica de “educación como columna”, una publicación de Radio del Sur en Facebook el 03 de Febrero del 2026 sobre el inicio del ciclo lectivo 2026, mejoras en escuelas y uso de IA (EDUGE) terminó abriendo un frente distinto: no se discutió el calendario, se discutió la credibilidad de la promesa. Con 395 reacciones, 64 compartidos y 115 comentarios, lo dominante no es el apoyo al anuncio, sino el choque: 64,35% “en contra” y enojo como emoción central (60,00%). En resumen: el gobierno quiso comunicar gestión y modernización, pero la conversación se organiza como reclamo y desconfianza, con enojo dominante y muy poco apoyo.

El dato político duro del análisis es: la conversación está tomada por una mayoría amplia de rechazo. En contra (64,35%) equivale a casi 2 de cada 3 intervenciones. El apoyo al anuncio queda reducido a A favor (4,35%), o sea algo más de 4 de cada 100. Y aunque existe un bloque grande Fuera de tema (29,57%) (casi 3 de cada 10) no compensa ni disputa el centro: la balanza está cargada hacia la crítica. Para un gobierno que entra en su tercer año de gestión, esto se lee como una conversación que no concede “beneficio de la duda”: el oficialismo queda en minoría discursiva.

El clima emocional general también es contundente: Enojo (60,00%) domina con claridad, y recién después aparece “Ninguna” (29,57%) como zona sin marca emocional explícita. Mucho más atrás quedan Tristeza (5,22%) y Alegría (3,48%), con Asco (1,74%) marginal. En la conversación no se toma el anuncio como algo para evaluar, sino como algo para cuestionar, y lo hace principalmente con enojo.

La homogeneidad del bloque dominante explica por qué el conflicto se siente tan compacto. Dentro del En contra, el registro es casi monocolor: 87,84% enojo, con 6,76% tristeza, 4,05% sin emoción y 1,35% asco. En cambio, el Fuera de tema está mayormente en “Ninguna” (76,47%), con solo 11,76% enojo. En términos simples: las quejas no están sueltas ni mezcladas, están casi todas juntas en el mismo grupo (“en contra”) y con el mismo tono: bronca.

La dureza del discurso también cae sobre el mismo bloque. En contra tiene una intensidad promedio de 1,80, más alta que Fuera de tema (1,06) y que A favor/Ambiguo (1,00). Y al mirar la distribución interna del “en contra”, se ve un patrón de confrontación sostenida: 71,62% intensidad media, 24,32% baja y 4,05% alta. Esa franja “alta” es pequeña, pero existe y está localizada. Además, el indicador es total: el enojo intenso, cuando aparece, se ubica 100% en “en contra”. En el marco de quejas salariales no solo docentes sino del empleo público en general, incluso policías, el dato es que la conversación no se expresa como “diferencia de opinión”, sino como reclamo con tono de disputa.

La atención se pega a lo conflictivo. Por emoción, el enojo es el que más amplifica: 6,91 reacciones promedio, por encima de tristeza (6,17) y asco (6,00); “Ninguna” mantiene 5,00, y alegría queda muy abajo con 1,75. Por postura, el patrón se repite: En contra lidera el impacto con 6,64 reacciones promedio y 491 reacciones totales, mientras Fuera de tema queda segundo (5,56 promedio; 189 totales). A favor no solo es minoría en comentarios: también es minoría en tracción (3,00 promedio; 15 totales). En términos de agenda: el anuncio convierte poca adhesión y mucha respuesta crítica.

En la “superficie” de reacciones hay predominio de aprobación básica (290) y presencia de apoyo emocional fuerte (34), pero aparece un signo que importa para este tipo de conversación: 55 comentarios  de burla/ironía visible, muy por encima de enojo (6). Eso sugiere que una parte del conflicto no se expresa solo como enojo directo, sino como deslegitimación irónica. Al mismo tiempo, aunque la conflictividad alta es baja (2,61%), el sistema marca polarización 0,600, compatible con una discusión en bloques donde el contenido “modernizador” (IA, programa, infraestructura) no logra desactivar la tensión. El “código” de época acá combina enojo estructural (en comentarios) con ironía (en reacciones), una mezcla que erosiona autoridad simbólica sin necesidad de gritos masivos.

Del lado a favor, el sentido se arma alrededor de condiciones de funcionamiento y mejora tangible: aparecen “escuelas”, “bien”, “condiciones”, “alumnos”, “seguridad”, “excelente”, además de “inicio”, “clases”, “queremos” y “deben”. En lenguaje común: el marco pro-apertura dice “que estén las escuelas, que estén los alumnos, que haya condiciones y seguridad”, y valida el arranque como algo “bien/excelente”.

Del lado en contra, el campo semántico se ordena con un núcleo laboral y de calidad material: “docentes”, “sueldos”, “sueldo”, “educación”, “calidad”, “condiciones”, junto a “escuelas”, “niños”, “padres”, “clases” y “aires”. En lenguaje común: el marco crítico desplaza el anuncio hacia una pregunta de prioridad: antes que promesas de modernización, el eje pasa por salarios, condiciones reales y calidad, con “docentes/sueldos” como llave interpretativa.

La foto política es nítida: domina el rechazo (64,35%), sostenido por una emoción que ordena la escena (enojo 60,00%; y dentro del “en contra”, 87,84%). La dureza se concentra ahí (intensidad promedio 1,80 y 4,05% de intensidad alta), y además es el bloque que más impacto total acumula (491 reacciones). Con polarización 0,600, la legitimidad que queda en tensión no es el “inicio de clases” en sí, sino la autoridad del anuncio para convencer en un contexto donde el eje que captura sentido es docentes–sueldos–condiciones–calidad. En una tierra que se piensa desde la educación, el dato final es que la conversación no valida el relato de modernización: lo somete a una prueba dura, dominada por enojo y baja adhesión efectiva (A favor 4,35%).